Incertidumbre en Zimbabue por un aparente golpe de Estado militar

El ejército de Zimbabue ha tomado el control del país en lo que podría ser un golpe de Estado contra el gobierno del presidente Robert Mugabe. Aunque las fuerzas armadas desmienten que se haya producido una “toma militar” y hablan llevar a los “criminales” que rodean a Mugabe “ante la Justicia”, el principal partido de la oposición –el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC-T)– asegura que los militares están “en proceso de tomar el control”.

Esta madrugada, un portavoz  del ejército del país se ha dirigido a la nación desde la televisión nacional, que ha sido tomada por las fuerzas armadas, y ha asegurado que Mugabe y su familia estaban “a salvo” y ha negado una toma militar de Zimbabue. “Esto no es una toma militar del Gobierno. Lo que estas fuerzas quieren es pacificar una situación degenerada política y socialmente en nuestro país que, si no es tomada en cuenta, podría resultar en un conflicto violento”, ha señalado el militar que ha destacado que el ejército quiere “llevar a la Justicia” a los “criminales” que rodean al presidente.

El portavoz militar ha llamado a los “veteranos de guerra” a luchar por la liberación de Zimbabue y a asegurar la paz, la estabilidad y la unidad del país. “Tan pronto como hayamos cumplido nuestra misión esperamos que la situación retorne a la normalidad”, ha sentenciado el portavoz.

Hasta el momento, los militares han detenido a tres de los ministros de Mugabe, en el poder desde el año 1980, y han bloqueado el acceso a los edificios gubernamentales.

La tensión entre los militares y el Gobierno estalló este lunes con una rueda de prensa del jefe del Ejército. Una comparecencia en la que denunció la “purga” de los miembros más veteranos del Gobierno –como el vicepresidente Emmerson Mnangagwa, destituido la semana pasada– para allanar el camino de la primera dama, Grace Mugabe, hacia el poder. “Cuando estos están amenazados, estamos obligados a tomar medidas correctivas”, aseveró Constantine Chiwenga rodeado por los mandos del Ejército y las Fuerzas Aéreas.

Las declaraciones de del jefe de las Fuerzas Armadas fueron interpretadas como un ataque directo al Gobierno de Mugabe. Su partido, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), reaccionó acusando a Chiwenga de “incitar a la insurrección” y de mantener una “conducta de traición”.

La ZANU-PF decidió cesar el vicepresidente Mnangagwa por su “deslealtad” al presidente Mugabe y podría ser sustituido por la primera dama, Grace Mugabe, que ha tenido un papel determinante en la salida del vicepresidente del gobierno de Zimbabue.

Huido del país tras recibir “incesantes amenazas” de muerte, el exvicepresidente Mnangagwa, apodado ‘el cocodrilo’ –que se postulaba como posible sucesor de Mugabe al frente del partido–, ha advertido de que el ZANU-PF está controlado “por insignificantes indisciplinados, egoístas e interesados, cuyo poder no reside en el pueblo sino en la pareja presidencial”, en referencia a la primera dama.

“El Ejército está en el proceso de tomar el mando”

Mientras los militares descartan la toma militar, el secretario general del MDC-T, el principal partido de la oposición, Douglas Mwonzora, ha asegurado que están “seguros de que el Ejército está en el proceso de tomar el mando”.

“Esta es la definición estándar de un golpe de Estado. Si esto no es un golpe, ¿qué lo sería?”, ha asegurado el opositor, que ha añadido que el Gobierno del ZANU-PF “está en la etapa de negación, pero ya no tienen el control”.

Fuente: http://www.eldiario.es/internacional/Tension-Zimbabue-aparente-golpe_0_708329209.html